Las Costuras de la Piel

A día de hoy…

Marc Soler es un joven licenciado en comunicación audiovisual de mi curro que juntamente con tres compañeros suyos más están realizando un documental llamado Les Costuras de la Piel sobre la explotación del trabajo en Bangalore, la India, en la industria del textil debido a la globalización. El documental en el que han trabajado muy de cerca con la Garment Labour Union (una organización de trabajadoras en la misma Bangalore, ver vídeo de presentación) se reúne bajo la firma del colectivo No Dust Film y ya han realizado parte del trabajo con sus propios medios y que ha consistido de momento en la documentación y el rodaje. Ahora les falta la edición, la postproducción, crear la pieza definitiva y difundirla y para ello han abierto un proyecto de micromecenazgo en Verkami para conseguir financiación:
Yo me apunto. Me parece interesante apoyar económicamente a No Dust Film para que puedan acabar este primer trabajo y a la vez importante para ellos.
… un siglo atrás…

Y es que esta historia de la precariedad laboral, por describirlo suavemente, es una historia que se repite. A principios del siglo XX en Estados Unidos las fábricas de textil eran un calco de lo que ahora son esos lugares en la India o Bangladesh. En aquel caso, los trabajadores eran miles de emigrantes que provenían de Europa, mayoritariamente mujeres, que estaban trabajando en unas condiciones de explotación laboral pésimas.
Clara Lemlich
Pero esos tiempos, en el 1909, apareció la figura de una joven ucraniana de 19 años llamada Clara Lemlich que en una asamblea de trabajadores salió de entre la muchedumbre, subió al estrado y delante de una multitud grito:

“I have no further patience for talk as I am one of those who feels and suffers from the things pictured. I move that we go on a general strike… NOW!” 

(“No tengo más paciencia para hablar como una de las de tantas de aquí que sienten y sufren los asuntos tratados. Propongo ir a una huelga general… AHORA!”)

Al día siguiente, el 23 de noviembre de 1909, comenzó la huelga de las Camiseras de Nueva York que duró 11 semanas y fue un punto de inflexión (junto al dramático incendio de la fábrica textil The Triangle Shirtwaist en 1911) para la mejora sustancial de las condiciones de trabajo.
Hoy en día en Estados Unidos es impensable que las condiciones de trabajo de principios del siglo pasado se reproduzcan, como mínimo de forma legal, pero no así en otros lugares del mundo (impaciente de ver el documental Las Costuras de la Piel) y como dice Charles Kernaghan, en referencia al legado de mejoras de las condiciones de trabajo que quedó de aquel incendio en The Triangle Shirtwaist:

“Hagamos en la economía global lo que hicimos para la economía local”

Charles Kernaghan es un activista de los derechos laborales y en el siguiente vídeo puedes escuchar su voz alrededor de todo este asunto


Referencias
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