Yo no soy James Bond

(dedicado a Al&Elle que les he ocupado su ordenador toda la tarde para escribir este post)

Hola,

James Bond Casino Royale: 144 minutos de propaganda NO subliminal embutida en un película mediocre. Esta nueva entrega de James Bond, protagonizada por Daniel Craig, me decepcionó bastante a pesar de ir con la idea preconcebida que vería una película de divertimento.

Tiene cosas interesantes, como el giro de registro del personaje principal, un Bond más duro, ácido, seco y chulito que sus predecesores, un buen reparto y una buena puesta en escena ($$$). Pero le sobra tantas cosas… por ejemplo unas persecuciones eternas que rallan lo cómico, un guión que se lía mucho, un doblaje que deja bastante que desear y como decía: mucha propaganda. Sobre ella quiero concentrarme en este post.

Y es que quien ve la peli se da cuenta por si no lo sabía, que está producida por Sony Pictures. Todos los aparatos electrónicos que aparecen son naturalmente Sony. Comenzando por los portátiles, de la gama Vaio. Primero, antes de la película pasan un anuncio de estos equipos con fragmentos de la peli, para acabar con un eslógan parecido al siguiente: “Equípate con la tecnología de Bond”. Y cuando comienza la peli, al principio no se nota tanto, pero tirando al final hay un par de escenas donde el personaje queda en segundo plano y tienes de frente el dorso del portátil con la palabra mágica Vaio durante unos buenos segundos.

Siguiendo esta línea, por supuesto que todos los teléfonos móbiles que aparecen, de los buenos o de los malos de la peli son Sony Ericson, las cámaras de fotos Sony Cybershot y lo que más me sorprendió: hay un momento que consultan un diario electrónico por la web, y se ve un anuncio en el borde derecho de la web de los nuevos televisores Sony Bravia (ah! claro está que antes de la peli pasan un anuncio espectacular de estas teles).

Pero allí no queda la cosa: los coches. Ya sabemos que Bond y sus coches son algo inseparables pero últimamente, y en esta entrega aún más, la propaganda al respecto es alucinante. En Casino Royale, Bond conduce principalmente un impresionante Aston Martin. ¿Y que pasa cuando Aston Martin pertenece al grupo Ford? Pues que aparecen Land Rovers, Jaguars y Fords por todas partes. Todas estas marcas del grupo americano Ford.

¿Más? Que os parece el siguiente fragmento de la película:

(chica Bond y Bond sentados en un tren. La chica Bond le hace una fotografía descriptiva de cómo es a partir de su aperiencia y dice algo así):

Chica Bond“Tu eres un hombre que debe llevar Rólex”
Bond “No, llevo Omega
Chica Bond“Me gusta”

Por supuesto que no falta la propaganda de FedEx, aunque es curioso observar como los paquetes que le llegan a Bond con su equipo de matar en su interior lo hace vía un paquete sin marca alguna.

Es evidente que me aburría en la peli para quedarme con todos estos detalles (y más). Y seguro que pensaréis que la peli ha logrado su objetivo, porque estoy dando más propaganda, si cabe aún. Posiblemente es así. Pero me hizo pensar sobre una cosa, yo no soy James Bond:

“Para comenzar apenas gasto Sony. En portátiles tiro de Apple, en televisores uso Grundig, mis móviles son Nokia y la cámara de fotos es Nikon. En coches…, hasta el cortacésped es Honda, con esto lo digo todo. Quizá siguiendo esta tónica me toca decir que uso Rólex… pero no, ni Rolex ni Omega. Con Lotus ya llego a la hora a todos los sitios. Cuantas cosas que tenemos de diferente, James…

Es más, tú eres capaz de pasar como un ciudadano corriente a la zona de embarque de un aeropuerto internacional americano sin tener una tarjeta de embarque, o disfrutar más de un Martini agitado, no removido que de un Gin Tonic de Bombay Sapphire con un toque de limón como lo hago yo.

Está claro, a pesar que nos gusten las mujeres, somos diferentes. Tú eres ficción yo soy realidad.”

FacebookTwitterGoogle+Pinterest

6 comentarios sobre “Yo no soy James Bond

  1. No la he visto aún. Pero Lluís, al igual que tu, somos tíos con clase.

    La bebida típicamente apodada “James Bond” no es más que pura piltrafia transparente ante la immensidad de gusto, clase, glamour y tacto que brinda un Gin Tonic de Bombay Sapphire. La bebida de los campeones.

  2. No la he visto aún. Pero Lluís, al igual que tu, somos tíos con clase.

    La bebida típicamente apodada “James Bond” no es más que pura piltrafia transparente ante la immensidad de gusto, clase, glamour y tacto que brinda un Gin Tonic de Bombay Sapphire. La bebida de los campeones.

  3. Diego,

    mejor que la última de pierce seguro, te doy la razón. Eso no lo pongo en duda dado que aquella era patética (es la que hace surfing con un deshielo de un iceberg?). También es cierto que últimamente las pelis de Bond me cuestan más verlas, sean nuevas o de las antiguas.

    marc,

    tu si que sabes.

  4. Tengo un colega que anda con un casio de estos que constaban 100 pesetas en las maquitas estas que habian antes que contenian pelotitas de plastico y dentro venian regalitos… XD ese tio si que tiene clase.

    Estoy contigo lluis … debe ser penosa la peli, pero si quereis que os diga la verdad nunca he visto una pelicula de James Bond, ni si quiera he tenido intencion de ver ninguna…
    No es mi estilo

    Salut!

Deja un comentario